La Primera Guerra De Colonia (Parte 1)
Se dice que Marte no era una creación de Dios y de su conquista por los seres humanos nunca fue la voluntad de Dios ...
las personas pusilánimes argumentó que se han abierto camino a través del espacio mucho más tranquilidad y calma en una co-existencia con nuestro mundo a casa sin la colonización del planeta guerra. Se expresó la opinión de que Ãbamos a vivir en paz y armonÃa en la Tierra para siempre. Esas fueron las palabras de las personas que se alejaron en la Tierra incluso en la era de la diáspora Segunda y fueron demasiado cobardes para hacer frente a nuestro verdadero destino. Marte era el dios de la guerra y toda guerra nos ha traÃdo el progreso y la grandeza. Se nos ha llevado al espacio, a nuevos mundos, nuevas al ingenio - y para nuevas guerras. El arte de la guerra nos forma, fomentado nuestro ingenio y nos ha hecho lo que somos hoy: Astrosapiens.
Como no cumplÃa con otras especies inteligentes en nuestras expediciones en el universo, que creÃa que el universo fue dada solamente a nosotros los humanos. Todo lo que tendrÃa que hacer es levantar nuestras manos para tomar posesión de todos sus milagros y tesoros. Y nada más que nosotros. El miedo se quedó atrás y se negó la palabra del Señor que dijo: Haz que tu manera de salir y conquistar el mundo y todas las tierras a través del cielo. Dominar los comandos y las criaturas de los océanos, las criaturas de sus cielos, las criaturas de los paÃses en su cielo y todos los bichos que se arrastran por sus tierras.
Era como si se habÃa recuperado el paraÃso perdido como vimos Sabiador través de los ojos de la cámara sin vida de Explorer 422. No se enfrentan a un desierto de Marte frÃo y hostil, pero la vida y el mundo floreciente. Las condiciones en la superficie eran perfectos - demasiado perfecto para aquellos que son eternamente perseguidos por el miedo. Salieron de la Tierra morir con horror sólo para despertar en el vacÃo y aprender de el universo lo que era miedo. Pero eran pocos y lo absurdo de su existencia fue erradicado rápidamente por la historia.
Lo que comenzó con la colonización de Marte hace 250 años llegó a su punto máximo en la colonización de Sabiador. Pero cada avance en el espacio que hicimos llevado a los deseos - y los únicos que pone en nuestro camino durante la carrera pre-colonial de los territorios más codiciados y las fuentes más productivas de materias primas, fueron a nosotros mismos como suele ocurrir.
Pero tarde o temprano toda guerra llega a su fin. Pierde su perspectiva, se agota y se hunde en la ciénaga de la historia. Lo que sigue es un momento de vacÃo cósmico llama paz. Pero incluso en este vacÃo logramos crear algo grande y sentar las bases para una nueva guerra para que el vacÃo de la paz no parece que opresivamente sentido.
Debido a que el Señor le dijo: Ve y crear seres humanos como una imagen que sirve igual que ustedes, para que puedan salir a reinar sobre el mundo y el espacio sin lÃmites.
Nuestra fe y los desafÃos del universo nos permitió romper los lÃmites de la evolución. La única opción que queda antes de la creación fue para decidir ya sea por la biogenética o la cibernética. Nuestros colegas recibieron los activos más valiosos que poseemos: nuestro genoma, las leyes universales de la autorregulación - y el arte de la guerra. La trajimos de la Tierra a Marte y de Marte a la Sabiador legar a nuestras creaciones en el ojo de la perfección. Escondido en sus genes se extenderá a cabo en el universo en todos los planetas que descubrir y subyugar.
Pero hemos sido engañados por nuestras ambiciones. Nuestras creaciones partió sin nosotros, y nosotros éramos los que los llevó lejos de nuestro mundo alabó. No hemos escuchado una palabra de ellos durante más de medio siglo, pero todos sabemos: que están ahà en alguna parte. Estos han sido creados para sobrevivir en el espacio. El hecho de que un enemigo silencioso no puede ser visto no significa que no existe. Asà que escucha con atención: lo oculto nos está mirando. Se esconde en la oscuridad entre las estrellas y los planes de forja de venganza. Tarde o temprano se dará inicio a su patrimonio, y no descansará hasta que triunfa sobre sus creadores - nosotros!
El Señor dijo: No a la guerra es en última instancia más, porque cada final es un nuevo comienzo. El brillo de Marte es el faro que nos guÃa, el Iluminado, que ilumina la oscuridad. rendir homenaje al espÃritu de la vieja guerra de dios! Él queremos honor! Para él, estamos dispuestos a dar nuestras vidas!
Supremus Leva EfraÃn
en su sermón con motivo del inicio de la construcción del Cinturón de Garza.
Sedina Midas, la Iglesia del cielo perdido
Colonia de Sabiador, Exon 157-12
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